Por Mg. Pablo Fanelli
En el marco internacional del sistema interamericano de protección de los Derechos Humanos en materia de promoción para la libertad de expresión y garantía por el respeto de las audiencias en el ecosistema de los medios de comunicación, la Organización Iberoamericana de Defensores y Defensoras de las Audiencias (OID) se encuentra realizando el proceso de construcción colectiva a través de la creación de un “Código Deontológico” específico para la defensa del derecho humano a la comunicación.
Se trata de la implementación de un “Código Deontológico” fidedigno para la OID, que permitirá determinar el conjunto de principios éticos, normas y valores humanos que orientan la función profesional en la toma de decisiones, cumpliendo con el adecuado comportamiento, el desempeño eficaz de sus acciones y en reconocer efectivamente las actividades de quienes deben ejercer el compromiso de defender a las audiencias en los medios de comunicación, ya sea tanto en la región de latinoamérica como así también en cualquier parte del mundo donde se establezca una ciudadanía comunicacional.
La organización ha estado desarrollando un cronograma de actividades mensuales establecidos durante el año con especial atención en lograr la construcción colectiva de los principios rectores que deberán regir con la misión de respetar un código ético, responsable y profesional de las defensoras y defensores de las audiencias en la región. El objetivo estratégico propuesto en este diseño institucional resulta en comprender la función profesional que deben ejercer en su defensa legitima para que las audiencias puedan recibir información veraz, plural, accesible, y a su vez, ser respetuosos de los derechos humanos.
Según expresa la Comisión de expertos para el Código Deontológico de OID, se establece principalmente en reconocer el “deber ser” que cualquier defensor y/o defensora tiene que incorporar al asumir el compromiso de garantizar el respeto, la promoción y la defensa de los derechos de las audiencias en el continente, en concordancia con los principios universales de derechos humanos, libertad de expresión y derecho a la información.
Para la realización del documento oficial de carácter ético y profesional se constituyó la conformación de una Comisión Redactora especialmente para la revisión, diseño y perfeccionamiento en el desarrollo integral, se generaron diversas instancias de debates interdisciplinarios sobre los nodos temáticos que favorecen la profesión y formulando consensos para adquirir buenas prácticas profesionales. El código fortalece la autodisciplina siendo una guía ética y moral en la profesión con el propósito de garantizar la integridad, responsabilidad y respeto de los derechos humanos convirtiéndose así en una herramienta fundamental con mayor transparencia en alcanzar la equidad social.
El Código Deontológico se establece en la función orientada a la promoción y la inclusión de las audiencias mediante la construcción de una práctica ética y responsable vinculado a los medios de comunicación en un contexto convergente, donde cada profesional asume el compromiso humano para lograr una sociedad más justa, respetuosa y democrática dentro de un proceso de constantes cambios y transformaciones en la actual era de la inteligencia artificial. En definitiva, su puesta en funcionamiento deberá ser no solo una obligación formal sino también parte de la identidad en la defensa de los derechos humanos y en la responsabilidad primaria de defender la comunicación como un bien público esencial para fortalecer la democracia y el desarrollo sostenible de las sociedades contemporáneas.

